Odio que me mientas, y que tengas razón.
Odio que alegres mi corazón.
Pero aún más odio que me hagas reir,
y odio que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado aun.
Pero sobretodo odio no poder odiarte,
Porque no te odio,
Ni siquiera un poco.
Nada en absoluto.