El cielo de esta mañana tiene el color del ayer.
Persigue desaforada las marcas de su recuerdo sobre mi piel.
En unos ojos perdidos viven ojeras sin maquillar,
y en este roto destino mi alma se fue moviendo a otro lugar.
Y eso que ves también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión.
Si esta tormenta dejó solo tristeza, si este silencio me aturdió la cabeza,
ya me ganó la depresión por knock out y las noches de insomnio violentas me quieren matar.
Estoy buscando y está todo perdido, soy una huella en el camino del olvido.
Y en Buenos Aires se complica más, y no hay nada en el mundo más triste que esta soledad.
En esta nueva mañana voy a salir a buscar, yo no me olvido de nada…
Estoy pensando un poco en vos, es tan ridícula mi desolación.
Espero quieta la razón, que me presente alguna revelación.